¿Quiénes somos?
Hémerya es un emprendimiento de velas aromáticas y decorativas, hechas a mano con mucho cuidado y dedicación.
Cuidamos cada detalle desde el interior hasta el exterior no sólo para brindarte un producto estético y de calidad, sino también seguro. Cada insumo y material que decidimos utilizar, ha sido elegido para cumplir con este propósito. Nos aseguramos que el tipo de envases, fragancias, cera y pabilos que utilizamos, cumplan con los estándares de calidad y seguridad con los que trabajamos.
Nuestra intención es crear velas que te recuerden disfrutar del momento presente, que te traigan una sensación de calma y puedas gozar de tus espacios con la tranquilidad de estar usando productos seguros.
Creemos en el poder de las velas para crear momentos, evocar recuerdos, cambiar estados de ánimo y crear la atmósfera de un espacio que te invite a bajar el ritmo y sumergirte en un estado mental de calma y conexión.
¿Cómo nace Hémerya?
Nuestra historia comienza con el descubrimiento del amor por las velas, su propósito en un momento específico y las múltiples posibilidades de su creación.
Pasar por momentos de obscuridad, duelo y gran tristeza, te hacen anhelar la luz en tu vida más que en ningún otro momento.
Y para mi las velas fueron esa luz en el camino cuando pasé por un momento de pérdida y mucha tristeza. Mis días se volvieron grises y las noches no eran mejores, tenía problemas para dormir y al quedarme dormida solía tener pesadillas, fue ahí cuando la obscuridad me dió miedo, las noches se sentían largas y rogaba porque la luz del día llegará.
En ese momento pude entender a mi abuelita, quién le tenía miedo a la obscuridad y dormía todas las noches con su lámpara encendida...
Las velas fueron esa lámpara encendida para mí, me dieron luz, esperanza y consuelo cuando tuve miedo y me sentí más sola.
Tener una vela encendida me ayudó en más de una forma a enfrentar la osbcuridad que me atravesaba en esos momentos, de forma literal y figurativa, dándome la paz que necesitaba en las noches para conciliar el sueño y tranquilidad cuando me sentí tan vulnerable.
Al final las velas se convirtieron en refugio, no sólo cuando pasó lo peor sino también cuando la vida se empezó a sentir más ligera, me acompañaron en momentos de relajación, formaron parte de mis rutinas de conexión, amor propio y cuidado personal.
Para mi las velas se convirtieron en algo mucho más profundo que sólo elementos de decoración o algo que hace que tus espacios huelan bien, para mi son luz, fueron esperanza y me regalaron momentos de paz y calma.
Y sí pudieron hacer eso por mí, ¿Qué podrían hacer por los demás?
El nombre Hémerya está inspirado en la diosa Griega Hémera, la diosa primordial y la personificación del día y la luz diurna.
El nombre simplemente me hizo mucho sentido, sentí que era adecuado.
Hémerya surge de una historia personal con las velas, pero también como un viaje de autodescubrimiento y expansión. Esto no lo empecé sola, mi hermana me ayudó a dar los primeros pasos, mi mamá me ha ayudado a sostenerlo, mi novio me ayuda a seguir adelante, mi familia y amigos me han alentado a no rendirme y continuar, hasta que llegará el momento de compartirlo.
Compartilo contigo
¡Gracias por estar aquí! <3